piez sanos y bonitos

Consejos para mantener tus pies sanos y bonitos

Los pies son una de las partes del cuerpo más importantes. Son nuestro apoyo en el día a día. Nos siguen el ritmo diariamente. Algunos incluso tienen un fetiche con ellos. Sin embargo, no solemos cuidarlos tanto como no gustaría. Es imprescindible prestarle la atención necesaria a nuestros pies y no solo a nivel estético, sino también en salud. Por eso, te dejamos cinco consejos para mantener tus pies sanos y bonitos.

Cualquier problema o enfermedad en los pies puede determinar la calidad de vida de una persona. Con los años, los pies se desgastan. La almohadilla plantar se va gastando, aumenta el dolor en el antepié, aparecen durezas y patologías que, aunque no parezcan graves, pueden provocar caídas o malestar general.

Utilizar calzado adecuado

Por eso, recomendamos invertir algo de tiempo en ellos de forma diaria y pensar en ellos a la hora de elegir el calzado. Los zapatos que usamos son lo único que protege a nuestros pies por lo que es imprescindible escogerlos con mimo. A veces, cometemos el error de priorizar el diseño del calzado frente a su comodidad. Sin embargo, hay muchas opciones que te ofrecen ambas cualidades. Unos zapatos cómodos y con estilo

Cuando usemos zapatos descubiertos, es importante que éste se sujete perfectamente al pie tanto en la zona dorsal como en el talón. Así, evitaremos tener una mala pisada, forzar ciertas zonas del pie, rozaduras, ampollas y mantendremos el pie en una posición correcta. Esto, prevendrá dolores posteriores en zonas como las lumbares y la espalda en general. 

Por eso, si el tiempo no acompaña y no podemos llevar zapatos descubiertos, la mejor opción es llevar calzado flexible que se adapte a tu pie y que sea transpirable. De esta forma, dejaremos que el pie respire, mantendremos una temperatura adecuada en la zona y evitaremos la sudoración. 

Si utilizamos calzado cubierto, la mejor opción es acompañarlos con calcetines de materiales naturales. Materiales como el algodón en lugar de fibras sintéticas. Además, lo ideal es evitar las costuras muy marcadas que ejercen presión en la zona y pueden crear roces en la piel.

Limpieza e hidratación

La clave principal está siempre en la limpieza y la hidratación. Es necesario asear los pies de forma diaria y exhaustiva. Lavar bien la planta, los tobillos, los dedos de los pies, el espacio entre los dedos y las uñas. Una vez estén bien limpios, es imprescindible secarlos a conciencia. La causa principal de hongos y bacterias es la humedad y el calor. Por eso, debemos dedicarle tiempo y hacerlo con cuidado, principalmente entre los dedos.

Una vez que estén bien secos, es hora de hidratarlos todo lo que se pueda. Es importante aplicar una crema hidratante de calidad que se adapte a tu tipo de piel. La aplicaremos sobre todo en los talones y las zonas que veamos que tenemos la piel más seca. Así, evitaremos que aparezcan grietas que pueden producir verdadero malestar y dolor en el día a día. 

Presta especial atención a la pedicura. Es decir, no dejes que las uñas de tus pies crezcan demasiado. Para cortarlas bien hay que tener en cuenta diferentes aspectos. En primer lugar, debemos mantener a remojo las uñas para que se ablanden. Por eso, un buen momento para hacerlo es después de un baño o una ducha. Una vez estén ablandadas, es el momento de cortar. Siempre de forma recta o cuadrada y con un cortaúñas ancho para evitar que produzcan problemas al crecer. 

Protege tus pies

Con una buena limpieza e hidratación, evitaremos muchos problemas y enfermedades. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta la cantidad de articulaciones, músculos y huesos de nuestros pies. Por eso, es vital ejercitarlos con regularidad. Mantener los músculos, articulaciones y tendones activos. Para ello solo tendremos que estirarlos, mover los dedos, girar los tobillos y terminar con un pequeño masaje para cerciorarnos de que la sangre fluye perfectamente. 

Esto es algo que siempre nos han dicho nuestros padres. Es hora de hacerles caso. Evita infecciones por hongos o verrugas utilizando calzado adecuado para zonas húmedas de uso público como piscinas, duchas públicas, etc. Es decir, es necesario el uso de chanclas de goma de calidad en espacios públicos. Además, tampoco es recomendable compartir las herramientas del cuidado de pies con otras personas aunque estas sean parte de nuestra familia para evitar la aparición de hongos.

Por último, sugerimos visitar al podólogo siempre y cuando haya algún tipo de molestia u observemos alguna irregularidad. Además, puedes consultar a tu farmacéutico acerca de soluciones podológicas. Te aconsejará en función de tus molestias o dolencias. Existen almohadillas plantares, protectores antifricción, dediles, taloneras… Él podrá asesorarte con más detalle acerca de los que mejor se adapten a tus necesidades.