Zapatos piel natural

Diferencias entre zapatos de piel natural y piel sintética

Cuando necesitamos unos zapatos nuevos y empezamos a mirar, solemos fijarnos en el estilo, la comodidad del calzado, la calidad y el precio. Es verdad, que este último es uno de los factores clave. Si contamos con un presupuesto concreto, puede que acabemos eligiendo unos zapatos de piel sintética. Pero, ¿cuáles son las diferencias entre unos zapatos de piel natural y unos de piel sintética?

El precio

La diferencia de precio entre estos dos tipos de calzado puede ser incluso del doble. Es decir, los zapatos de piel natural pueden llegar a ser mucho más caros que los sintéticos. Sin embargo, igual que con cualquier otro producto, esto se ve reflejado en la calidad final. Pero, entonces, ¿cuáles son las diferencias entre esos dos tipos de calzado?

Durabilidad

Los zapatos de piel natural pueden llegar a durar hasta diez años si los cuidas adecuadamente. Es más probable que te aburras de ellos antes de que se gasten o se rompan. Por suerte, si te pasa eso, puedes guardarlos y volver a sacarlos cuando quieras. Las tendencias en moda siempre vuelven y este tipo de calzado puede acompañarte toda la vida.

Gracias a que la piel transpira mucho mejor cuando es natural, estos zapatos son atemporales. Es decir, puedes usarlos tanto en verano como en invierno que no tendrás problemas de sudoración excesiva ni se te congelarán los pies. Además, el cuero es resistente a la llueve y se puede impermeabilizar.

Comodidad

Los zapatos de piel sintética suelen darnos algún problema. Podemos sufrir rozaduras y otras heridas superficiales como ampollas. Sin embargo, los zapatos de piel natural se adaptan perfectamente al contorno de tu pie. Es decir, este tipo de calzado no solo son más cómodos para el uso del día a día, sino que es menos probable que sufras cualquier tipo de molestia o enfermedad en tus pies.

En definitiva, aunque los zapatos de piel natural puedan ser una mayor inversión, sin duda son una gran opción. Puede que sean algo más caros, pero te van a acompañar durante mucho más tiempo haciendo que ahorres a la larga. Es muy poco probable que se rompan, se desgasten o se les suelte la suela. Además, son comodísimos, se adaptan a tu pie, transpiran evitando malos olores y no te molestarán ni te harán daño.