Pronador o supinador

¿Qué diferencia hay entre un supinador y un pronador? ¿Cuál es tu tipo de pisada?

Como os hemos ido contando en otras entradas de nuestro blog, la comodidad es sin duda uno de los elementos fundamentales a la hora de elegir un buen calzado que podamos usar para cualquier situación.

Pero también, es importante tener en cuenta que la elección de estos zapatos puede ayudarnos a prevenir trastornos asociados a ciertas dolencias, como el hecho de la pisada. Si quieres saber cuál es la diferencia entre supinador y pronador, qué tipo de calzado elegir, y cuál es tu caso, ¡desde Kelakika te damos todos los detalles!

La importancia de la pisada

Una de las características que más destacan a la hora de identificar la forma de caminar de una persona es su pisada. Aunque cada persona pisa de manera distinta, los especialistas han establecido tres grupos distintos de pisadas: pronador, supinador y neutro.

Además de tener en cuenta el grupo al que pertenezcamos por la forma de la pisada, es importante que acertemos con el tallaje, la amortiguación, y el calzado adecuado para nuestros pies, evitando así consecuencias dolorosas que nos pueden afectar a la hora de caminar.

Pie pronador

Es el grupo más numeroso en cuanto a personas con este tipo de pisadas, y se trata de una de las posturas más naturales a la hora de caminar. Consiste en un efecto fisiológico que hace que el propio pie se adapte a los diferentes tipos de terrenos y así evitar posibles lesiones. En este caso, el tobillo y el pie actúan como amortiguadores, dando seguridad a la pisada y realizándose de forma natural y adaptada. Las personas con la pisada pronadora hacen que el pie se incline hacia la zona interna en el momento de caminar. El problema lo encontramos cuando dicha inclinación es superior a lo que se suele estimar como normal.

Aun así, este tipo de pisada es una de las más comunes y estandarizadas entre la población, y no suele dar ningún tipo de problema a la hora de elegir el calzado más cómodo.

Variedades de pisadas

Pie supinador

Este tipo de pisada realiza el efecto contrario que los que tienen los pies pronadores. El pie supinador consiste en que de manera natural no lleva a cabo, o apenas lo realiza, el giro interno para salvar obstáculos del terreno, por lo que el pie se apoya casi por completo en su parte externa.

Se estima que tan solo el 10% de la población es supinadora, por lo que las características para encontrar unos zapatos que se adapten a la perfección a la pisada, son mucho más especiales.

Pie neutro

Por último, el tercer gran grupo de tipo de pisadas es el pie neutro o pie normal. Se trata de aquel que no ejerce ningún tipo de movimiento, ni hacia dentro ni hacia fuera, a la hora de caminar. Por tanto, cuando esa persona camina, realiza un desplazamiento lineal, ya que tanto el primer impacto como el segundo de apoyo, se hacen en línea recta.